El cabello simbolizaba la supremacía, la distinción, la libertad, la inmortalidad; si se perdía, se creaba un sentimiento de postración, debilidad, degradación y desgracia. ¿Quién puede afirmar que esto no sucede actualmente?
La creencia en la juventud eterna, el éxito, la fuerza, la sabiduría fue siempre relacionado con la existencia de una cabellera frondosa y vigorosa. Recordemos:

