Tips para una cabellera sana

Conocer nuestro cabello puede parecer tarea fácil ó de todos los días, pero no debemos olvidar: 

  • Relacionar nuestro estado capilar con los procesos físicos-térmicos a los que lo tenemos acostumbrado (estiramientos, alisados, planchados, permanentes, coloración).
  • Conocer en qué momento puede ser necesario abstenerse de estos procesos. (Embarazo, post-embarazo, desequilibrios tiroideos, medicamentos, menopausia, etc).
  • Comprender los diferentes resultados de la coloración vinculados al nivel sebáceo y los cambios del cabello durante la maduración sexual.
  • Diferenciar las necesidades de la raíz ó cuero cabelludo de las de la fibra capilar o tallo.
  • Adecuar el corte de cabello (no utilizar corte a navaja ó tijeras dentadas en cabellos debilitados).
  • Interpretar el aumento de la higroscopía como causa del erizamiento indeseado.
  • Efectiva elección del producto de higiene y de productos para tratamientos restauradores.
  • Tanto el método Co-Wash como el Low-Po no es para todo el mundo. Menos aún para quienes tienen a menudo sensibilidad o inflamación recurrente del cuero cabelludo.